
Fuego sobre la aguas del pantano era en la cultura china el símbolo de un estado social donde las reglas eran la discordia, el desacuerdo y el rechazo mutuo; indicaba también disconformidad, conflicto y aislamiento de las personas. Lograr de una forma aislada los cambios y las transformaciones requeridas en la sociedad es imposible. En una situación semejante además se siente uno separado por oposición interior, por ello es necesario esforzarse por mantener los principio propios y buscar compañía afín, la cual concuerde con nuestra naturaleza íntima con quien pueda compartirse plena confianza.
Cuando los hombres viven como extraños en oposición y enajenamiento mutuo , no puede llevarse a cabo ninguna obra en común, los ánimos disienten demasiado entre sí. Se recomienda ante todo, no proceder con rudeza o violencia, para no agudizar aún más el antagonismo, más bien es menester ir mejorando el entendimiento con los pequeños efectos positivos que puedan lograrse manteniendo la serenidad y la claridad en el camino recto.
Confucio explica cómo este signo es precisamente una condición previa natural para la unión. A raíz del antagonismo surge la necesidad de tender puentes para superarlo, así mismo las peculiaridades de todas las cosas son la causa de que éstas puedan ser nítidamente discernidas, para luego poder ser ordenadas mediante una conciliación.