
Este signo representa el agua atrapada en la cima de las montañas, no puede seguir su curso natural. Las Barreras se refiere a la forma de enfrentar serios dilemas, impedimentos o una posible acción debilitante. Se requiere en este caso de una ecuanimidad sabia. Es necesario desarrollar la percepción y aumentar la conciencia, con el fin de ver un camino a través de las severas dificultades y obstáculos.
Se trata de situaciones en la cuales uno se enfrenta con impedimentos que no pueden ser superados directamente. En este caso, continuar conduce a senderos peligrosos y el retorno es lo adecuado, y es lo que corresponde para el gozo interior y la paz espiritual.
El peligro está delante de uno, ver el peligro, detenerse a tiempo es la verdadera sabiduría, en oposición con el hexagrama la Necedad Juvenil, donde los sitios de peligro y detección se encuentran troncados. Con el fin de eliminar el peligro es importante tomar el camino que no ofrece dudas y donde se obtiene el centro espiritual, ya que de otro modo, se verá uno en un camino impracticable, que no continúa. Perseverar en el puesto correcto trae ventura: pues la actividad no está dirigida hacia fuera, sino hacia dentro. El viraje hacia adentro se logra mediante impedimentos y la mejoría causada por este viraje (“una conversión”) es el gran valor que ostenta una época de impedimentos o barreras.