Al invertir el diagrama precedente se obtiene la imagen del trueno sobre la montaña, un retumbante trueno que desde lo bajo se eleva empequeñeciéndose hacia lo alto. Representa la importancia de hacer algo pequeño pero del modo debido, para así acertar en lo correcto. El peligro de este hexagrama consiste en un exceso personal, por lo cual ha de tener propiedad y discreción a fin de que se sostenga en lo alto. El hombre digno en su conducta reconoce el tiempo de preponderancia con humildad, en caso de luto o duelo prepondera la sepultura y en cuanto a sus gastos da preponderancia a la mesura y al ahorro.
Wilhelm aclara que la palabra Kuo en Chino, no permite una exacta traducción en todas sus connotaciones secundarias, significa principalmente pasar de largo, luego da la idea de un “sobrepeso” que indica que se está sobrepasando la norma al ir más allá de lo correcto, y que todas las cosas tienen su tiempo y naturalmente tienen condiciones, así que lo beneficioso es ser correcto con el tiempo reinante. Establece el autor también un símil con un pájaro que en tiempos de lo extraordinario no sabe detenerse en la rama baja adecuada e inquietamente vuela hasta atraer la red del cazador.
Otra representación de Wilhelm, es la un funcionario que conforme a las reglas correctas solicita en primer lugar una audiencia con su príncipe o princesa; pero si no logra verlo(a), no trata de forzar las cosas violentamente, sino que se aviene a un escrupuloso cumplimiento de su deber, y a ocupar el puesto que le corresponde en las filas de los funcionarios, y esta extraordinaria discreción tampoco es una falta en épocas de excepción.