A continuación se describe el Sustento o Nutrición conformada por el trueno en la base de la montaña, estos representan el movimiento debajo de la inmovilidad; es decir, los primeros indicios de la actividad en la vida. Uniéndolos al simbolismo visual de las líneas en una boca abierta, se puede explicar la procedencia del significado de este hexagrama como la base del sustento físico, mental y espiritual. El I Ching nos exhorta mediante este hexagrama a cuidar todo lo que consumimos como alimento corporal o espiritual, asegurándonos de estar en balance con nuestra propia naturaleza.
Es beneficioso nutrir adecuadamente el cuerpo, nutrir la virtud, nutrirse de otros y servir también para que otros se nutran de nuestros conocimientos o virtudes, si se acentúa en la índole de la rectitud; de allí también el consejo de que debemos moderarnos para ser correctos. Los hombres al ser dignos y nobles vigilan sus palabras y actos, siendo moderados en sus pensamientos al igual que en sus alimentos.
El hombre debe examinar lo que está pretendiendo alimentar y reafirmar en los aspectos de la propia naturaleza y/o la de otros, para acrecentar aquello que sea digno de enriquecimiento. Se plantea así, un modelo en lo relativo al sustento y al cultivo del carácter sobre la base de un cuidadoso balance entre la autonomía interior y el sabio compartir con otros más experimentados y capaces.
En relación a la conducción de naciones o empresas, se destaca que las mismas deben estar en manos de la gente más elevada de espíritu, de la cual emanarán todos los influjos que velan por los demás. Semejante posición acarrea una enorme responsabilidad, por ello solamente si se mantiene consciente este rol, se tendrá ventura y se podrá emprender con confianza grandes y difíciles obras para la prosperidad de todos.