Foto de Paige Bradley
Este hexagrama está representado por la repetición del trigrama del trueno, correspondiente a un trazo Yang que se genera por debajo de dos trazos Yin, y asciende con poderío. Es un movimiento tan vehemente que provoca terror. Por esto, la imagen del trueno que irrumpe desde las entrañas del Cielo causando temor y temblor con su conmoción.
Describe Wilhelm en su traducción del I Ching, que existen tres posibles formas de conmoción: la del Cielo, la del destino y la del corazón. Bajo cualquiera de estas sacudidas si se mantienen la serenidad, la claridad de visión, y el compromiso espiritual en lo recto, el resultado será favorable; y así aquellos que se han mantenido en el correcto seguimiento de los designios del Cielo, no deben asustarse, ni perder su autodominio y disciplina.
De igual forma T. Cleary explica que la llegada del trueno implica además de movimiento, matices de explosión, sacudida y alarma, la energía positiva que asciende desde abajo tiene el sentido de sobrevivir y triunfar, lo cual es comúnmente un anuncio de éxito, asociado a temor, cautela, autodominio y control espiritual.
En el ámbito personal el noble bajo el temor se indaga a sí mismo, examina sus faltas y se moviliza de acuerdo a una disposición recta, que hace que los terrores externos reboten impotentes sobre él. Esta también es la vía en la deben proceder ante la Conmoción los conductores de los hombres y los gobernantes. El temor devoto que alimenta el escrutinio interior es el fundamento de la verdadera cultura de la vida, tal como lo explica Wilhelm.
